Método SHEC para superar las pérdidas.

Sentirse afligido por la muerte de un ser querido es una carga que asumimos porque somos capaces de amar y de comprometernos. La muerte es un proceso natural. Duele, y aunque muchos pueden superarla y seguir, otros permanecen anclados al sentimiento que les produjo esa pérdida.

Cuando la aflicción, la angustia, la tristeza, la culpa o la rabia no desaparecen, se acentúan con el tiempo e interfieren en las actividades de la vida cotidiana, se recomienda ayuda psicológica. Claro que las terapias muchas veces resultan procesos muy extensos y devastadores, porque la emocionalidad suele manifestarse con la misma intensidad que la experimentada cuando ocurrió la pérdida.

¿Y si como psicoterapeuta dispusieras de una herramienta complementaria y facilitadora para ayudar a las personas a elaborar su duelo de forma rápida, eficaz, no invasiva y saludable? 

Veamos de qué se trata, partiendo de comprender lo que sucede en nuestro cerebro cuando ocurren este tipo de situaciones.

Dentro del marco de la psicoterapia y gracias a las aportaciones de las neurociencias, sabemos que el cerebro tiene la capacidad de solucionar experiencias dolorosas con velocidad y precisión. Sin embargo, frente a eventos tan traumáticos como la muerte de un ser querido, enfermedades y/o accidentes graves, nuestro sistema entra en alerta e inmediatamente activa el sistema de defensa. Cuando percibimos las situaciones con la alerta de que algo grave y doloroso sucederá o acaba de suceder, se activa la amígdala cerebral.

Es importante comprender que si bien cada uno de nuestros hemisferios cerebrales tienen funciones totalmente diferentes, ambos actúan de manera complementaria. Esto quiere decir que mientras el hemisferio derecho nos permite obtener una connotación más emocional de lo que sucede, el hemisferio izquierdo nos permite una connotación más racional y nos ayuda a encontrar recursos y habilidades para solucionar cualquier situación.

Este diálogo entre los hemisferios es constante y nos ayuda a entender la vida y a procesar las situaciones, aprender de ellas y buscar soluciones.

No obstante, eventos como los mencionados, hacen que los hemisferios dejen de funcionar en sintonía y como resultado el cerebro entre en estado de shock y no encuentre los recursos para superar la situación. Este estado significa que las sensaciones experimentadas por el evento -angustia, culpa, tristeza, etc.- se queden guardadas y aisladas en una parte del cerebro produciendo dolor, bloqueos psicológicos y malestares físicos.

Por todo esto, es necesario volver a sincronizar ambos hemisferios y así ayudar al paciente a liberar esa información que quedó estancada en redes neuronales.

Al efecto, el método SHEC -Sincronización de Hemisferios Cerebrales- es la técnica psicoterapéutica por excelencia, a través de la cual es posible ayudar al paciente a elaborar el duelo de forma rápida y eficaz, evitándole el sufrimiento y permitiéndole recuperar el equilibrio y la salud emocional.

La base de la terapia con SHEC permite volver a poner en marcha el sistema sanador de nuestro cerebro.

Hay varias herramientas y ejercicios dentro del protocolo específico de duelo, que ayudan a desbloquear y acelerar el proceso. El principal objetivo es convertir las memorias disfuncionales ocurridas durante la pérdida, en memorias funcionales. Para ello, buscan los nódulos emocionales y los desbloquean; trabajan a nivel energético desactivando la amígdala y bajando la intensidad del malestar y ayudan a cambiar las creencias.

Este intercambio de información hemisférica, permite la reestructuración cognitiva que se produjo durante la pérdida traumática y la desensibilización respecto a ella. De esta forma, es posible atenuar o desaparecer las sensaciones de dolor, sufrimiento y malestar y construir nuevas y positivas conexiones neuronales.

Como habíamos mencionado, SHEC activa la capacidad de auto-curación natural del cerebro del paciente. Su aplicación en el ámbito de la psicoterapia, permite al doliente actuar de manera correcta respecto a cómo el cerebro debería haber procesado esa pérdida que le generó el bloqueo, para luego recuperar el equilibrio y la salud emocional.

Algunas ventajas para repasar:

  • Una o unas pocas sesiones resultan altamente efectivas.
  • Evita el sufrimiento.
  • Ayuda a superar y/o reducir malestares físicos y emocionales.
  • Otorga importancia a los alimentos que ayudan a nuestro cerebro y a los que lo bloquean, al ejercicio y a la respiración.
  • Elimina de creencias negativas.
  • Libera bloqueos.

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