¿Cómo nos afectan las situciones impactantes?

Cerebro y trauma

El cerebro dispone de un sistema de manejo y procesamiento de la información que logra la resolución de las situaciones cotidianas o inesperadas de la vida del sujeto logrando un estado de salud mental. Es decir, que ante cualquier evento perturbador que nos acontece, el cerebro tiene capacidad de manejarlo, de procesarlo, hasta que desaparezcan las emociones negativas asociadas al mismo, y logrará que ese suceso nos sirva de aprendizaje y sea integrado para ser utilizado en el futuro.

 

Nuestros hemisferios están en constante SINCRONÍA intercambiándose la información que ambos poseen, logrando un estado de salud mental y emocional. Podemos decir que tiene un sistema de “autocuración” constante.

 

En muchas situaciones, debido a un trauma, a una situación inesperada que nos impacta y perturba, nuestro cerebro puede desequilibrarse, perder la sincronía, quedando ese hecho doloroso o traumático, atrapado en redes neuronales, en el hemisferio derecho, con la imagen, los sonidos, las creencias negativas que producen ese hecho y sin poder acceder a los recursos, a la experiencia que reside en el hemisferio izquierdo, no pudiendo procesar la información debidamente.

 

Nuestro cerebro no encuentra los recursos necesarios para superar la situación. Al quedar el malestar atrapado en el hemisferio derecho y quedándose sin los recursos del hemisferio izquierdo, la persona se ve atrapada en la incredulidad y el dolor emocional, sintiendo: ansiedad, tristeza, pánico, ira, creencias negativas, baja autoestima, pesimismo, síntomas físicos (tensión, presión en el pecho, boca seca, nudo en el estómago, diarreas repentinas, etc.), como “detonación” de una parte de un recuerdo traumático no procesado, o procesado de forma disfuncional o parcial.

 

Para superar los traumas y volver o encontrar al equilibrio y salud emocional es necesario que toda esa información estancada en redes neuronales, en el hemisferio derecho, sea procesada. Debemos poner en marcha el sistema de “curación” natural de nuestro cerebro. Método SHEC lo logra en pocas sesiones.

Maruxa Hernando Martinez
Psicóloga
Telefono 93 419 05 94

Resuelve con rapidez situaciones de dolor emocional.

Método SHEC para Psicoterapeutas.

En un artículo anterior, hablábamos de la efectividad del Método SHEC aplicada en los procesos terapéuticos y, puntualmente, para superar situaciones extremas. En esta ocasión, abordaremos la utilidad del mismo para resolver casos de ansiedad, angustia, insatisfacción, soledad, e incluso depresión.

Más que familiares resultan las frases del estilo: “siento una infinita angustia”, “estoy deprimido”, “me mata la ansiedad” o “me siento terriblemente solo/sola”. Claro que, no todas las situaciones ameritan una visita al terapeuta ya que en muchos casos, se trata de exacerbaciones sobre determinados avatares de la cotidianeidad.

Ahora bien, cuando esos estados existen realmente y se vuelven especialmente constantes o crónicos, existen dos opciones. Una inteligente y otra no. La primera es, simplemente, acudir a un especialista; la segunda es escuchar esos falsos profesionales (amigos/familiares, etc.) que ante el menor síntoma se animan a “prescribirnos” psicofármacos con total liviandad, como si la experiencia en el consumo personal les diera potestad para ello. Nada más lejos y nada más nocivo.

Los distintos trastornos que mencionábamos al inicio, dependiendo de la intensidad de cada paciente, son tratables, mejorables, e incluso superables con una terapia adecuada.

Independientemente del trastorno, el Método SHEC -Sincronización de Hemisferios Cerebrales-, se constituye como herramienta de valor para el terapeuta y para ayudar a los pacientes a eliminar o atenuar los síntomas que producen el trastorno particular. Ahora bien, curiosamente, todos esos trastornos mencionados en la introducción (entre otros), en general están asociados a los malos apegos que se dan durante la primera infancia.

Por ello, si bien la terapia resulta eficaz, es obvio que lleve su tiempo. Método SHEC es la herramienta que, manteniendo la eficacia, acota los plazos significativamente y minimiza el sufrimiento.

¿Cuánto se puede sufrir por un mal apego?

El apego es el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus cuidadores o sus figuras de apego y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad (Caregivers).

Por ello, cuando el niño es desatendido, maltratado o, simplemente, no ha sido amado como merece, desarrolla estados de ansiedad, de conducta agresiva, de falta de recursos, inseguridad y/o miedos, entre otros.

La ausencia del amor maternal durante la infancia se asocia a problemas psicopatológicos en la etapa adulta (histeria, autismo, inseguridad, temor al rechazo e intensa necesidad de aprobación); déficit psicológicos traducidos en una actitud de hostilidad ante el mundo y ante los demás (Yela 2000).

1. Apego angustioso y ambivalente. Traducido en adultos inseguros, escrupulosos, culposos o con una necesidad extrema y continua de muestras de afecto de los demás.

2. Apego evitativo. Traducido en adultos autosuficientes, negadores emocionales, con conductas de aislamiento, cuidadores o complacientes compulsivos.

3. Apego desorganizado (una combinación entre el ambivalente y el evitativo). Traducido en adultos que padecen efectos exagerados de ansiedad, culpa, depresión y angustia frente a cualquier acontecimiento vital de personas por las que siente apego.

¿Cómo el Método SHEC puede ser efectivo para resolverlos?

Método SHEC estimula los mecanismos fisiológicos naturales del cerebro. Aunque ambos hemisferios procesan la información de manera muy diferente, funcionan de forma complementaria y cruzada. Ahora bien, durante los malos apegos de la infancia nuestro cerebro se desintonizó y almacenó en una parte del él esas sensaciones producto de la falta de atención, del maltrato o de la negligencia.

Método SHEC vuelve a sincronizar ambos hemisferios. Por ello, se convierte en la técnica psicoterapéutica para liberar a las personas de todo tipo de traumas y para que ese “yo adulto” le devuelva al “yo niño” el equilibrio y la salud emocional.

método shec Método SHEC. Resuelve con rapidez situaciones de dolor emocional. método shecLa base de la terapia con el Método SHEC comprende:

• Activar de forma alterna los dos hemisferios cerebrales y comparar su información. Activamos a través de la estimulación, principalmente, del campo visual, a través de la luz, lo que activará un hemisferio u otro. En ocasiones, se activa por el sonido y los movimientos bilaterales.

Aplicar distintas herramientas que desbloquean y aceleran el proceso. Algunas buscan los nódulos emocionales y los desbloquean; otras trabajan a nivel energético desactivando la amígdala y bajando la intensidad del malestar; otras ayudan a cambiar las creencias.

Para superar los malos apegos, además del Método SHEC se utiliza la Línea de la Vida. Una herramienta tan fresca y sencilla, como poderosa, que permite al paciente visualizar aspectos sobre su vida y observar cómo cada uno de ellos han influido en sus decisiones. Es una representación gráfica de aquellas situaciones reveladoras o cambios importantes que le ayuda a apreciar con bastante nitidez como ha llegado a la situación actual.

Ese intercambio de información de los dos hemisferios, más la aplicación de otras herramientas como la Línea de la Vida, además de permitir la reestructuración cognitiva de la cuestión y la desensibilización respecto a ella; también atenúa o elimina las sensaciones corporales, permitiendo la construcción de nuevas y positivas redes neuronales.

Una vez se termina el proceso, la persona habrá sido capaz de reparar la situación del mal apego, entendiendo además, que su vida tampoco era tan mala.

Conocimientos. Nivel básico para psicoterapeutas.

Este nivel del Método SHEC para psicoterapeutas, facilita su intervención profesional para con sus pacientes y sus procesos personales particulares. Algunas ventajas a destacar son:

  1. Rapidez. Una o unas pocas sesiones resultan altamente efectivas.
  2. Evita el sufrimiento.
  3. Ayuda a superar y/o reducir malestares físicos y emocionales.
  4. Otorga especial importancia a los alimentos que ayudan a nuestro cerebro y a los que lo bloquean, al ejercicio y a la respiración.
  5. Elimina creencias negativas.
  6. Resuelve todo tipo de situaciones potencialmente estresantes.
  7. Libera bloqueos.

metodo shec maruxa hernando

Eliminar y procesar el trauma y el dolor emocional.

Método SHEC para psicoterapeutas. 

Que no sea un trauma, liberarse de un trauma.

Cuando ocurren situaciones extremas como una pérdida, una enfermedad, un abuso físico o psicológico, una fobia, una separación o un accidente, todos experimentamos en menos o mayor medida un colapso emocional y entramos en un estado de shock que nos bloquea física y mentalmente.

Hemos mencionado algunas de las situaciones traumáticas más habituales, sin embargo, el abanico de situaciones es enorme, pues alguien pudo haber experimentado como traumática una situación que podría resultar inocua para otros, e incluso pudo haberse gestado en su imaginación o ni siquiera recordarla. Lo cierto es que todos ellos dejan huellas tan profundas que, afectan a la personalidad y a la vida diaria.

Ahora bien, ¿por qué ocurre esto? ¿Por qué perdemos el control? ¿Por qué cuánto más necesitamos del equilibrio, éste desaparece como por arte de magia?

Veamos, nuestro cerebro, tiene dos hemisferios, unidos y conectados por el cuerpo calloso (fibras nerviosas). Aunque ambos procesan la información de manera muy diferente, funcionan de forma complementaria y cruzada. El cerebro siempre busca el equilibrio y aunque en la mayoría de los casos prevalece en cada persona un hemisferio más que otro, siempre se utilizan ambos.

El hemisferio izquierdo nos permite: usar el lenguaje para nombrar las cosas, el pensamiento lógico y analítico. Es objetivo, numérico, mide el tiempo, es secuencial, planea procedimientos, es simbólico, lineal, verbaliza. Este hemisferio evalúa los estímulos del exterior en forma de placer (recompensa, emociones positivas, recursos, etc.).

El hemisferio derecho, en cambio, sintetiza la información que le llega. Gracias al él, entendemos las metáforas, soñamos, creamos nuevas combinaciones de ideas. Es intuitivo en vez de lógico; tiene capacidad imaginativa y fantástica, espacial y perceptiva. Este hemisferio evalúa los estímulos del exterior en forma de dolor (amenaza-emociones negativas, etc.).

Estas dos fuerzas placer y dolor, despiertan un circuito neuronal para acercarnos o protegernos de los placeres o de las amenazas respectivamente.

¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando sucede una situación extrema?

La conducta de alerta, de dolor, de pérdida y posible peligro, activa la amígdala cerebral y sus posibles respuestas de huida o ataque y, en su forma extrema (trauma), despierta una respuesta emocional arrolladora, que todos hemos vivido en uno o en varios momentos de nuestras vidas.

Frente a estos eventos, nuestro cerebro se desincroniza y entra en lo que llamamos estado de shock; estado en el que esas sensaciones experimentadas se quedan guardadas y aisladas en una parte del cerebro produciendo dolor, bloqueos psicológicos y malestares físicos. Ocurre que, la manera más efectiva de solucionar un trauma es volver a sincronizar ambos hemisferios, pues  mientras un problema se mantiene en uno de ellos, la solución está en el otro.

¿Es la terapia de hablar, el proceso más adecuado para intentar superar esta situación?

Independientemente del tiempo que haya pasado de una experiencia traumática, la mayoría de terapias que utilizan únicamente el habla, suelen resultar procesos muy extensos y devastadores, pues a lo largo del relato suelen manifestarse con la misma intensidad las emociones de angustia, tristeza o dolor experimentadas en el evento sufrido, pudiendo incluso retraumatizar a la persona.

Entonces ¿cómo podrían los terapeutas mantener la efectividad, acotando el tiempo significativamente  y eliminando el sufrimiento?

El método SHEC es el sistema de curación natural de nuestro cerebro.

Este Método cuyas siglas significan Sincronización de Hemisferios Cerebrales es por excelencia la técnica psicoterapéutica para liberar a la persona de todo tipo de traumas, para que puedan volver a encontrar el equilibrio y la salud emocional.

Obviamente, para ello será necesario solucionar esa situación de shock y de incredulidad que vive el cerebro, pues es la única forma de liberar y procesar toda esta información que está estancada en redes neuronales.

SHEC activa la capacidad de auto curación del paciente. No sólo se centra en los traumas y en situaciones negativas sino que también es muy útil para fortalecer experiencias positivas y desarrollar recursos internos.

¿Cómo funciona? La base de la terapia con SHEC comprende:

Activar de forma alterna los dos hemisferios cerebrales y comparar su información. Activamos  a través de la estimulación, principalmente, del campo visual, a través de la luz, lo que hará que se active un hemisferio u otro. En ocasiones activamos también a través del sonido y los movimientos bilaterales

Además, tiene varias herramientas que desbloquean y aceleran el proceso. Algunas buscan los nódulos emocionales y los desbloquean; otras trabajan a nivel energético desactivando la amígdala y bajando la intensidad del malestar y otras ayudan a cambiar las creencias.

Este intercambio de información de los dos hemisferios, permite la reestructuración cognitiva de la cuestión y la desensibilización respecto a ella; de esta forma, es posible atenuar o hacer desaparecer las sensaciones corporales y construir nuevas y positivas conexiones neuronales.

SHEC estimula los mecanismos fisiológicos naturales del cerebro. A través de la técnica, es posible actuar de manera correcta respecto a cómo su cerebro debería haber procesado esa situación que le generó el bloqueo y el malestar.

Una vez se termina el proceso, la persona es capaz de observar la situación conflictiva sin llegar a desbordarse emocionalmente.

SHEC. Nivel básico para psicoterapeutas.

Este nivel del Método para psicoterapeutas, facilita su intervención profesional para con sus pacientes y sus procesos personales traumáticos.

Algunas ventajas a destacar son:

  • Rapidez. Una o unas pocas sesiones resultan altamente efectivas.
  • Evita el sufrimiento.
  • Ayuda a superar y/o reducir malestares físicos y emocionales.
  • Otorga especial importancia a los alimentos que ayudan a nuestro cerebro y a los que lo bloquean, al ejercicio y a la respiración.
  • Elimina de creencias negativas.
  • Resuelve todo tipo de situaciones potencialmente estresantes (una práctica médica, una operación programada, fobias, ponencias, etc.).
  • Libera bloqueos, maximizando la creatividad en actividades artísticas y el rendimiento en actividades deportivas.

La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo. Michel de Montaigne.

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